"...Cuando viene de un extraño, duele, pero con el tiempo la herida sana. Cuando viene de un amigo, duele y sigue doliendo para siempre..."
Sin lugar a dudas cuando uno emite una opinión es solo eso, una opinión, pero no entiendo a la gente que le gusta tergiversar dicha opinión para convertirla en un cahuin. Me pregunto: ¿Que diablos se les pasa a esas personas por sus diminutos cerebros?, ¿Su vida sera tan aburrida? y ¿Como no se dan cuenta del daño que las palabras pueden causar?
Cada vez que escucho pelambres y cahuines pienso lo mismo, no me cabe en la cabeza que las personas no tengan vida, que tomen algo pequeño y lo hagan gigante, que destruyan momentos y amistades por el puro placer de tener un momento de "felicidad" (porque me imagino lo felices que deben ser al haber concluido su misión).
Ahora agréguenle a toda esa marea de cahuines y ,mentiras que una persona que considerabas amiga es la que comenzó todo, ¿Como se sentirían?. Me paso, y me paso porque peco de ingenua, porque creo que todas las personas son especiales y que todas son buenas, me paso y me ha pasado desde que tengo memoria porque como me dijo una niña que considero amiga (después de harto rato) soy muy weona, si, así mismo, soy muy weona porque creo todo lo que me dicen, porque confío en la gente a ojos cerrados y soy capaz de poner las manos al fuego por ellas.
Yo quería mucho a esas personas que llamaba amigas, pero cada vez me fui decepcionando mas y mas de ellas, cada vez escuchaba mas pelambres, que esta dijo esto, que esta dijo aquello, que tu eres aquí y allá; mas que rabia, me da mucha tristeza saber que las "amigas" con una mano te abrazan y con otra te dan puñaladas por la espalda.
Lección de vida: no confíes en nadie, en el momento que menos te lo esperas una puñalada te cae por la espalda y duele, duele mucho, sientes que la herida no se cura con nada y lo único que haces es llorar y arrepentirte, pero no se puede llorar sobre la leche derramada. Las palabras hacen un daño enorme, un daño irreparable que con el pasar del tiempo quedan siempre ahí, esperándote, acechándote...
